Hemos constatado que las empresas del G7 reconocen el valor del objetivo de cero neto y siguen comprometidas con sus metas. Sin embargo, en un contexto de inestabilidad geopolítica, aumento de los costes energéticos y debate político, las empresas están adaptando sus estrategias de cero emisiones netas y replanteándose su comunicación. Necesitan apoyo y claridad a medida que desarrollan sus planes, buscan herramientas de verificación y asesoramiento de expertos.