El programa incluyó una rigurosa definición del alcance con equipos multidisciplinares para establecer los objetivos, el alcance y las interfaces del SGIA; una evaluación previa especializada realizada por auditores con experiencia en IA, que permitió identificar oportunidades de mejora antes de la auditoría formal; capacitación específica orientada a los controles operativos y a la gobernanza del ciclo de vida; y una auditoría en dos fases centrada en la evaluación de riesgos, la evaluación de impactos, los controles y las evidencias. El SGIA estableció políticas, roles, controles e indicadores clave de rendimiento (KPI) claros para gobernar el riesgo de la IA a lo largo de todo su ciclo de vida.