Las normas y el gobierno

¿Qué papel desempeñan las normas en el gobierno?

El uso de las normas beneficia a las organizaciones gubernamentales de muchas formas, optimizando sus propios procesos o ayudando a crear enfoques alternativos a la reglamentación.

El gobierno puede reducir la burocracia tanto para el sector privado como para el público. Una forma vital de lograrlo es hacer que los reguladores y sus inspectores concentren sus esfuerzos en las organizaciones que presentan mayores riesgos, en lugar de incidir sobre todos, como a menudo ha sido el caso en el pasado.

Aquí es donde las normas resultan útiles. No para sustituir los reglamentos, sino para complementarlos. Las normas se configuran con las mejores prácticas, por lo que si una organización las utiliza, probablemente estará bien gestionada. Esto facilita a los reguladores decidir dónde concentrar su atención. Las normas sirven de base para un enfoque orientado al riesgo con respecto a la normativa.

Trabajamos en estrecha colaboración con el Gobierno británico en muchas áreas. Sus representantes participan en nuestros comités técnicos junto con los representantes empresariales, académicos y grupos de consumidores. Juntos, nos aseguramos de que los productos, procesos, nuevas tecnologías y nuevos servicios incorporen los conocimientos y necesidades de todas las partes interesadas.

El uso de nuestras normas también ayuda a lograr que los propios procesos del gobierno sean más eficientes, por ejemplo, eliminando residuos y obteniendo el valor máximo por su dinero en sus procesos de adquisición. 

Finalmente, las normas sirven a los departamentos gubernamentales para fomentar el crecimiento de nuevos productos e industrias al ofrecer un conocimiento fiable y una normalización, a fin de que las nuevas tecnologías puedan trabajar de forma óptima con las tecnologías existentes.


Nuestra colaboración con el Gobierno

  • Relaciones estrechas con departamentos y agencias británicas que contribuyen al desarrollo de las normas nacionales, europeas e internacionales.
  • Vínculos directos con departamentos gubernamentales específicos para proporcionar normas informales o privadas: soluciones rápidas y personalizadas que tratan un problema o necesidad particular.
  • Colaboración con otros países, otorgando licencias de Normas Británicas en el extranjero e integrándolas para ayudar a crear capacidades de normalización en países menos avanzados.
  • Colaboración con organizaciones gubernamentales y gestores del sector público para garantizar que mejoran su eficiencia.
  • En colaboración con otros organismos de normalización en Europa, junto con las organizaciones de normas europeas CEN y CENELEC, respondiendo y trabajando con la Comisión Europea sobre asuntos de política, como la innovación, competitividad y comercio.
  • Apoyamos muchas de las Directivas europeas más importantes relacionadas con temas de seguridad, desempeño e importación/exportación de productos y servicios a través de un extenso conjunto de normas que ayudan a los fabricantes y proveedores de servicios a cumplir sus obligaciones y a comercializar sus productos dentro del mercado único europeo.

Cómo ayudan las normas al Gobierno a fomentar la innovación

  • Las normas crean un marco común para la innovación que fomenta la comunicación del conocimiento, como por ejemplo, al definir vocabulario común, establecer las características esenciales de un producto o servicio, o al proporcionar un medio para comunicar los resultados de las investigaciones y desarrollos.
  • Minimizan la duplicación durante la investigación y desarrollo, aumentando así la eficiencia.
  • Maximizan la capacidad de un producto para ser usado en combinación con otros.
  • Reducen la variación innecesaria.
  • Ofrecen un marco para pasar del banco de desarrollo a la producción, mediante la definición de los parámetros esenciales, las consideraciones sobre seguridad, comprobación, creación de prototipos y ampliación.